lunes, agosto 22, 2011

Telepatía!!!


Consiste en la transferencia de pensamientos o sentimientos entre individuos a través de la mente, sin el uso de los cinco sentidos,
Según nuestras propias experiencias parece existir un sistema físico que sostiene esta capacidad. La antena emisora de nuestros pensamientos estaría ubicada en la glándula pineal (epífisis) y la antena receptora (posiblemente) en la red nerviosa conocida como "plexo solar", a la altura del ombligo, la zona en al que los antiguos indostanés ubicaban el chacra.
Dos miembros realizaron, hace ya algunos años un interesante estudio dentro de la medicina forense. Examinaron las epífisis de 34 personas fallecidas y adjuntaron estos datos a las biografías personales de éstas (profesión, nivel de éxito dentro de su ámbito laboral, etc...) El estudio estaba necesariamente limitado por la escasa disponibilidad de elementos para el estudio. Sin embargo, de estos 34 casos reunidos a lo largo de 5 años, se disponían de suficientes datos como para que los resultados pudieran ser suficientemente significativos.
Según las revelaciones de esta singular experiencia, las personas de mayor éxito disfrutaban de una glándula epífisis menos degenerada. Recordemos que esta glándula involuciona y se calcifica conforme avanzamos en edad. Pero aquellos que a una edad avanzada disfrutaban de una vida activa y "exitosa" tenían una epífisis prácticamente normal. Esto era particularmente cierto en aquellos casos (4 en el estudio) que a una edad avanzada parecían llevar una vida exitosa en el plano sexual. Tres de estos cuatro (varones) habían conquistado a una mujer joven cuando tenían más d e 60 años.
Según nuestras apreciaciones la glándula pineal (o epífisis) cumple un papel significativo en la "transmisión del pensamiento". De hecho parece ser algo así como la antena emisora del pensamiento. Posiblemente la mayor integridad de esta glándula es la que determina que en nuestra vida gocemos de cierto carisma.
Piénsese en lo siguiente: una cosa es hablar bonito y otra es conseguir atraer la atención de los que nos escuchan. Esto último no depende tanto del mensaje o de las palabras que le den forma. Todos sabemos de personas muy cultas con muy poco carisma y personas con escaso vocabulario pero capaces de promover un alto grado de atención y aceptación. El misterio no está en nuestra capacidad de expresión, sino en que nuestro mensaje se proyecte envuelto en unas ondas cerebrales poderosas. Esto es lo que distingue a los buenos de los malos vendedores, a los buenos oradores de los malos, etc....
Cuando queremos transmitir un mensaje a otra persona el procedimiento es el siguiente (este es el mejor método que hemos experimentado): Relájese la persona que desea transmitir, cierre los ojos e imagínese a la persona destinataria con el máximo detalle, como si estuviera justamente delante de nosotros. Con el pensamiento nos dirigimos a ella tal como si realmente le estuviéramos hablando directamente, como si verdaderamente estuviera allí presente.
Si la concentración y la imaginación son intensas el destinatario recibe siempre el mensaje. Otra cosa es que lo reciba conscientemente. Pero aún cuando esta recepción sea totalmente inconsciente, el mensaje llega e, inevitablemente la persona tiene algún pensamiento sobre nosotros (si nos conoce) o sobre el tema del mensaje. ¿Cuantas veces os ha venido el pensamiento de algún conocido que no veíais hace tiempo y al poco os lo habéis encontrado, recibido carta o una llamada de teléfono?
En todo caso, carecemos de datos científicos concluyentes. Sólo que los hechos son siempre hechos aunque no dispongamos de teoría aceptable al respecto.

2 comentarios:

SUPERCHIKA dijo...

ojala pudiera utilizar la telepatia para hacerte volver al blog...
saludos nena!

( _Yoana_ ) dijo...

jejeje pues parece que lo has logrado, porque ponto publicare otra entrada :D, besos